Sin salir de Aranda, a pocos minutos del centro, tienen la ocasión de visitar un viñedo familiar a orillas del río Duero.
Conocer el cultivo de la vid, combinando respeto a la naturaleza, técnicas de vanguardia y tradición.
En la bodega, descubrir la elaboración por gravedad y el envejecimiento de los vinos en la nave de barricas climatizada.
La combinación de la experiencia de más de dos siglos en el sector y el afán de superación, dan como resultado unos vinos de calidad, que trasmiten la ilusión y esmero de esta familia, y de los que podrán disfrutar al final de la visita en una cata maridada.
La visita incluye cata de dos vinos con tapa de queso de oveja churra y picos, precio 10€